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| Lucho Barahona: Dramaturgo, comediante y sobretodo feliz |
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A sus 66 años asegura sentirse muy joven, aunque no tanto como para subir al escenario y actuar a tiempo completo, es por eso que prefiere darle esa oportunidad a nuevos talentos. Ahora enfoca su labor en la producción y dirección de sus obras teatrales, las cuales exhibe en los dos salas de su propiedad: Teatro del Ángel y Teatro Lucho Barahona, ambos ubicados en el centro de San José. La historia de este risueño amante del drama y de la comedia, desde la salida de su natal Chile, está cubierta de amistad, pasión por el teatro, empeño y hasta tristes matices de luchas políticas. Tres amigos actores y yo tuvimos que salir de Chile por los problemas políticos que se dieron en nuestro país con el golpe militar que se le dio al presidente Allende en los años setenta. Yo no militaba con ningún partido político comunista, pero sí tenía ideas izquierdistas, entonces eso hacía aún más difícil mi estadía en esa nación. Quizás eso sea cierto. Lo que pasó fue que mis amigos actores y yo llegamos a este país en 1974, cuando no había mucha oferta en obras de teatro para el público común y corriente, para el pueblo, sólo obras esporádicas que realizaba la Compañía Nacional de Teatro y éstas eran dirigidas a la élite de aquel tiempo. Lamentablemente la calidad de las obras de teatro ha decaído un poco, porque a veces debemos sacrificar lo bueno por el dinero. Es entonces cuando caemos en hacer obras con matices morbosos y títulos sugestivos sólo para vender las entradas. Creo que esto no será así siempre pero debemos educar a la gente para que también puedan disfrutar del buen teatro dramático, por ejemplo, y no sólo rían con la comedia, que es lo que más se les está presentando en los teatros de hoy en día. Muchos de ellos tienen talento, pero algunos no están bien preparados. Yo creo que la deficiencia está en las academias de teatro, donde no los preparan bien. Necesitamos que cuenten con mejores bases para que realicen mejor su trabajo. Me encantan los dramas. A mí me gustaría preparar una obra clásica, tipo Shakespeare y que la gente pueda apreciar algo de clase y bien hecho, que los teatros también se llenen con ese género, pero educar de esa manera al espectador no se consigue de la noche a la mañana, hay que ir paso a paso. |





Muchos lo catalogan como el actor y productor que popularizó el teatro en Costa Rica, otros lo ven como un hombre feliz, que no se deja vencer por la rutina y que mantiene vivo su humor y juventud aunque pasen los años.